¡Decepción!
Sí...... era decepción
-¡La re puta madre que los parió!
(No estaba segura si era porque no había podido controlar la situación a su favor
o porque lo que pasaba tocaba profundamente su ego.
Sabe que cuando no salen las cosas como ella quiere, aparece ese monstruo
!sí!, bicho extraño con antenas peludas!!)
-En realidad el hijo de puta siempre está ahí
moviendo sus antenitas donde creo que tiene el olfato
o los ojos, no sé, debe tener todo, el forro
ahí comprimido, viendo a ver dónde poder ser la estrellita
y dejarme como el orto.
(Su reinado claramente la controla. Tiene un batallón que surte cualquier intento de despojo.
Porque ella, ¡encima! cree conservar un espíritu elevado
cuando en realidad no deja de comer tierra.
Es como Rebeca pero menos pintoresca.
Una versión cosmopolita de los Buendía)
-Una versión del orto, si se me permite
Así que voy a ver si logro calmar la fiera esa...
quiero ver el aleteo de la mariposa que quiere salir del bicho
del bicho ese, forro,
con antenas
o capaz que ahí tenía su boca
con esos dientitos que me molestan
que roen y ¡¡aayy!! que no frenan!
viernes, 12 de junio de 2015
domingo, 12 de octubre de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
Un recuento de arena
Lo que soy.
Un montón de vos
de todos
de cada uno.
Un montón de pedazos,
un recuento de arena.
Ya no me recuerdo ¿fue hoy o mañana?
Si pasó o está por verse.
Ya no me acuerdo del tiempo ni del lugar.
Sólo del instante,
que en algún rincón espera su llegada
y donde acá ya se sintió.
Voló, me abrazó y siguió.
Un montón de vos
de todos
de cada uno.
Un montón de pedazos,
un recuento de arena.
Ya no me recuerdo ¿fue hoy o mañana?
Si pasó o está por verse.
Ya no me acuerdo del tiempo ni del lugar.
Sólo del instante,
que en algún rincón espera su llegada
y donde acá ya se sintió.
Voló, me abrazó y siguió.
viernes, 7 de marzo de 2014
miércoles, 26 de febrero de 2014
Y ahora estaba allí, tendido en el suelo. Yacía inmóvil, solemne. La luz abrazaba sus carnes aún suaves. La tierra comenzaba a envolverlo. Caricias y roces que exigían lo una vez prestado.
Muerto, inerte, tenía más vida que cuando transitaba los suelos. Ahora era un viajero del universo. Un extraño. Ahora comprendía el giro de la eternidad.
Muerto, inerte, tenía más vida que cuando transitaba los suelos. Ahora era un viajero del universo. Un extraño. Ahora comprendía el giro de la eternidad.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Al hombre sentado tras la
ventana
Inoportuno, detrás del roble
tallado; el cristal entre la fábula y lo real.
Sentado, café en mano, el hombre que envejece mas no perece. En él la
tradición se funde en lo cotidiano, la danza otrora que arriba al inicio, extasiada. A veces observa la lluvia y la gente deambula
apurada. Otras, el sol le atraviesa, la gente igual de apurada.
Sentada en otra esquina, la
mujer que tampoco perece, observa detrás de la humeante taza, al viejo de la
cafetería que, mirando por el vidrio, contempla el mundo, y repite la eterna
historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)